Puigcerdà es la capital de la comarca y una parada imprescindible para cualquier visitante de la Cerdaña.
Visitar el lago de Puigcerdà
Es uno de los iconos más conocidos de la zona. Dar la vuelta al lago es una actividad obligatoria; durante el paseo podrás observar las villas de veraneo construidas entre 1875 y 1910, que conservan su carácter señorial.
Al lado del lago se encuentra el Parc Schierbeck, que cuenta con zona infantil, explanadas ajardinadas, cafetería y una biblioteca exterior disponible durante los meses de verano.
Subir al campanario de Santa María
Con 184 peldaños, es uno de los mejores puntos para contemplar el valle desde las alturas y entender la dimensión real de la comarca. Se recomienda consultar los horarios previamente, ya que suele abrir principalmente en temporada estival.
Web | Teléfono: 972 880 542
Pasear hasta Rigolisa y el lago del Torniquet
Un itinerario muy agradable y prácticamente llano que dura aproximadamente una hora. Consiste en rodear el lago de Puigcerdà, continuar hasta la iglesia de Rigolisa y seguir hasta el pequeño lago del Torniquet, regresando por el Hospital Transfronterizo. Es ideal para todo tipo de público.
Mercado local del domingo
Cada domingo por la mañana, el paseo 10 d’Abril se llena de vida con el mercado municipal. Es el lugar perfecto para comprar embutidos, fruta, verdura, aceitunas, ropa o antigüedades, mientras disfrutas del ambiente local.
La plaza del Ayuntamiento: el mirador de la ciudad
Esta plaza es uno de los balcones más espectaculares de la capital. Desde aquí se obtienen vistas despejadas sobre los prados de la llanura cerdana y las cimas más emblemáticas que rodean la comarca.